Época dura y difícil,hoy los recuerdos se amontonan a la vez que el turrón,y no precisamente para endulzarme la vida...Me bañan de amargura,porque entienden que el pasado,pasado es y pisado está,pero mis entrañas pasan de comprender, y prefieren padecer. Niña,te fuiste y no me dijiste adiós,no quiero regañar tu mala educación,seguro que tu diciplina sabía de buenos modales,pero mi corazón no estaba preparado,para aceptar este vacío y ahora me obligo a llenarlo con fotografías que no caben.. Pusiste una distancia entre las dos,que no se puede medir.La muerte no precisa equipaje,ni billete en mano,es un destino seguro y no muy deseado.En la magia de creer,reside nuestra conversación..tú,me hablas despacio y yo imagino responderte,cuida de los míos,hasta que pueda ir a verte..Di que les quiero aunque no sepan entenderte.
Con tu tamaño bolsillo,supiste hacerte grande y poco a poco fuiste gigante..Y por ello,sigo haciéndote un hueco entre mis ganas de llorar y mi fuerza para reir..sigo buscando tu deseo en el fondo de la Navidad y salen a flote los míos,porque ya contigo no los puedo disfrutar.
Niñuca,no te olvides de mi,con o sin ilusiones,en Navidad o en cualquier lugar, volveremos a vivir todo aquello,que un madito Octubre,quiso dividir...En aquel Otoño,cayeron algo más,que hojas secas...Cayó mi Santanderina más honesta..
No hay comentarios:
Publicar un comentario